Portada » Jorge Olave Riveros
Jorge Olave presente en StgoFoto dos fotozines:
QUEDA LO QUE QUEMA
Valparaíso Estenopeico, 2019-2021.
En este fotozine son puestos en página diversos episodios de la bitácora estenopeica que el autor viene compilando en Valparaíso desde hace 5 años, con especial hincapié en los utópicos y distópicos días transcurridos entre 2019 у 2021, generando una serie para-documental en cuya poética y singular fuera de campo, la duración es más relevada que el instante: aquello que permanece ante el estenopo, impronta con mayor nitidez en el soporte.
Todo comenzó con un eclipse.
TOKEN
Valparaíso, hasta que la singularidad nos alcance.
Una de las primeras investigaciones nacionales en el cruce de fotografía e inteligencia artificial “sueña” a don Sergio Larraín para extender su visita al puerto en 1963 y regresar a La Casa de los 7 espejos.
Lovely House es una editorial y librería brasileña con sede en São Paulo. Desde 2018 se dedica a investigar, publicar y difundir libros de arte nacionales y extranjeros, con énfasis
en fotografía y libros de artista.
Ediciones de Arquitectura es una editorial independiente y auto gestionada que se enfoca principalmente en las publicaciones de arquitectura, diseño y territorio, con fuerte presencia de la fotografía como elemento comunicador.
Incorporamos temas de la disciplina como lo son casos historiográficos y urbanos, muestras de proyectos en desarrollo y construidos, entrevistas, perfiles monográficos y ensayos, tanto escritos como fotográficos. Todo siempre a través de publicaciones impresas, considerando el libro como un objeto material y capaz de ser comercializable, intercambiable y coleccionable. http://www.dearquitectura.cl
Somos una editorial que busca generar una mirada crítica desde y hacia la fotografía, generando preguntas, proponiendo problemáticas y reflexiones con otras imágenes, otras materialidades y otras disciplinas teóricas, filosóficas, antropológicas, históricas y patrimoniales.
El Gato de la Acequia es una editorial inexistente que la autora ficcionó para poder nombrar y autoeditar sus propias publicaciones financiadas por Fondart. Valora el fotolibro como pieza de circulación identitaria, coleccionable, reeditable, con la capacidad de ser revisitado sin límite de tiempo ni espacio.